Expo “Estado de Agravio”

Expo “Estado de Agravio”

Agrupación: Asociación Grabadoras y Grabadores del Biobío

Como cada año la Asociación de Grabadoras y Grabadores del Biobío desarrolla un proyecto expositivo en el que participan todos sus miembros, en el contexto del mes del grabado, la ya tradicional cita en la que el grabado y la grafica junto a sus diversas prácticas se despliegan en diversas instancias.

Este año 2020, un año distinto marcado por la pandemia y por el sentimiento de despertar que nos ha dejado el estallido social, como artistas grabadores nos hemos planteado la tarea de abordar este estado de las cosas desde una mirada reflexiva y critica, un viejo anhelo, artistas tratando de hablar de su tiempo, de la realidad cotidiana, de lo domestico y mundano, nada de otro mundo, artista queriendo registrar en obras el estado de las cosas, queriendo ser el espejo que refleja las verdades del mundo.

Pero este mundo que buscamos reflejar y evidenciar ha mutado y ya nunca volverá a ser lo que era, en todas partes la lectura es la misma, un país profundamente desigual donde el modelo no se toca, enfrentando una crisis de esta envergadura sin empatía, sin pensar en las personas, una crisis enfrentada desde las cifras y proyecciones de crecimiento económico donde los principales afectados son los  trabajadores, la inmensa mayoría una ves más.

Ese es el contexto en el que se ha desarrollado esta exposición virtual de una carpeta colectiva de estampas realizadas por Anton Gacitúa, Américo Caamaño, Claudia Rivera, José Pedreros, Sonia González, Álvaro Barruylle, Alejandro Saldías, Roberto Cartes, Francisco Palma, Diego Gálvez, Vannesa Vega, Pamela Hernández, Cristian Rojas, Freddy Agurto y Gonzalo Opazo. Tomando en cuenta este escenario y sumada las dificultades operativas producto de las medidas de confinamiento, el abordaje del trabajo creativo se manifiesta en propuestas visuales que reflejan de manera transversal un sentimiento de agravio.

Los temas desarrollados por las y los artistas son muy variados, una buena parte de las obras recuperan el papel de la gráfica como espacio de denuncia, se hace visible el miedo y diversas sensaciones y emociones a nivel personal, trabajadas desde diversos enfoques y procedimientos técnicos las estampas encuentran un elemento en común en torno a la sensación de estar siendo utilizados como experimento de un sistema que molesta, ofende, insulta injuria, afrenta, ultraja y daña a sus ciudadanos sistemáticamente. En síntesis planteamos esta obra colectiva como un ejercicio de crónica del presente que busca reflejar el contexto actual desde la creación y la visualidad del grabado y sus diversas expresiones, y a la vez ofrecer un espacio para reflexionar sobre lo que nos toca vivir como sociedad, una invitación a vernos y preguntarnos como sobrellevar y tratar de cambiar este estado de las cosas desde lo colectivo.